


Dengue. La historia continúa por más que haya sido sacada de la tapa de los diarios. Solo se revirtió en los lugares donde han bajado las temperaturas, pero en el norte del país la epidemia sigue pese al espeso silencio mediático pre electoral. Recordamos que en Charata, donde no debe haber poblador que no haya contraído el mal, no hay cloacas ni agua corriente y el almacenamiento del vital elemento es inevitable con la consiguiente cría del mosquito. El dengue es una enfermedad de la pobreza y el subdesarrollo
Hambre: Desde tiempos inmemoriales
Droga: Parece que esto fuera un tema que hubiera saltado en estos días, algo aparecido de golpe, algo que no existía y que se manifestó solamente por las denuncias de un “cura villero”, de esos que en lugar de tratar de sacar a la gente de la villa, parecen asimilarse a la cultura de esos lugares, Lo que resulta mas mediático es el paco, esta de moda hablar de ello, tal vez para disimular las otras drogas que se quieren liberar al consumo, pero la realidad es que la droga no solo esta en la villa, sino que esta en la calle y en los hogares aparentemente normales y en los jóvenes de todas las clases sociales. La droga más que una enfermedad física o mental es una enfermedad moral y metafísica, propia de la pobreza espiritual de la destrucción de los horizontes sociales e individuales, de la destrucción de los valores, religiosos, patrióticos y familiares. Una enfermedad del vacío interior; producto final del hedonismo ambiente Una enfermedad que propaga el Sistema. Lo cierto es que Argentina es un país de fuerte consumo de droga y he aquí lo más curioso. Aquí se elabora mucha droga, prueba de ello es justamente el paco que es la resaca, lo que queda del proceso de fabricación y refinamiento de la cocaína. Hay paco por que hay elaboración de otras drogas. De esas que se quieren despenalizar el consumo. Dicen que el paco mata. No dicen que las otras drogas también. En plena Ciudad de Buenos Aires se cocina la droga. La zona mas apreciada por los productores es el sur, los barrios de Lugano, Soldati, Flores y San Cristóbal, por la facilidad para sacar la droga del radio urbano capitalino. La cuestión no es marginal sino cada vez más generalizada. Con la droga llega el delito y el crimen organizado y se van destruyendo generación tras generación de argentinos.
Delincuencia: llamada impropia y eufemísticamente inseguridad. El ministerio de Justicia dio una serie de estadísticas de
(Continuará)
RED PATRIOTICA ARGENTINA
GABRIEL RUIZ DE LOS LLANOS
Pensando en su familia, Acosta, esa misma noche, le escribe una carta a su hijo en la que contaba lo ocurrido ese día.
Sin embargo, nada era preocupante al extremo; los integrantes de “Alacrán” habían sido preparados para actuar en tiempos de tranquilidad, para reaccionar en momentos de crisis y para trabajar en conflictos abiertos.
Los cursos teórico-prácticos les habían proporcionado conocimientos de inteligencia, sabían la técnica de la exploración, el reconocimiento estratégico y estaban aptos, llegado el caso, para llevar adelante un enfrentamiento no convencional.
Después se les asignó una nueva misión.
Fue el 10 de junio, en cercanías del Monte Kent, donde en una emboscada, resultó herido el gendarme Pablo Parada y es herido de muerte el suboficial Ramón Gumersindo Acosta, que cerró la página de los siete gendarmes que hicieron realidad la sentencia latina “Dulce et decorum est pro patria mori” (Es dulce y decoroso morir por la patria).
Ellos eran: El primer alférez Ricardo Julio Sánchez, subalférez Guillermo Nasif, cabos primeros Marciano Verón y Víctor Samuel Guerrero, cabo Carlos Miguel Pereyra y gendarme Juan Carlos Treppo.
Sobre el final de la guerra, Alacrán fue destinado a defender una posición cercana a Puerto Argentino.
Luego de resistir victoriosamente ataques de los ingleses, el comandante Spadaro entendió que había que abandonar algunas posiciones ya que había riesgo de que sea alcanzada por fuego de artillería. “A la mañana siguiente, después del bombardeo nocturno había quedado en pie solo la chimenea. Hasta el día de hoy, bendigo mi acertada premonición”
El jefe rescató su reencuentro con Dios y la paz de su espíritu después de haber vivido tantas situaciones límites. “Esta disposición espero que me acompañe toda mi vida”.
El 14 de junio, dispuesto el cese del fuego, se inició el repliegue hacia Puerto Argentino. Dos días después, el grueso del Escuadrón Alacrán era embarcado en el buque Canberra rumbo al continente.
La bandera volvía escondida entre las ropas del subalférez Aranda.
Un mes después de producida la rendición, el buque “Saint Edmund” trasladó a los jefes del Escuadrón, comandantes Spadaro y Díaz, junto a otros oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas.
De la participación casi olvidada de la Gendarmería Nacional en la guerra de Malvinas, se rescata la fortaleza de sus hombres, la valentía y el arrojo, la humildad, la perseverancia y la voluntad. Se trata de una rúbrica indeleble. El ejemplo, sin duda, alimenta el espíritu de quienes hoy portan las insignias de la Fuerza. "Gendarmes, centinelas de la patria, héroes caídos en Malvinas, honor y gloria es vuestro legado. Descansen en paz".
Carta de un gendarme a su hijo
Puerto argentino 02/06/82
Querido hijo Diego, qué tal muchacho? Cómo te encuentras?
Perdóname que no me haya despedido de ti, pero es que no tuve tiempo, por eso te escribo para que sepas que te quiero mucho y te considero todo un hombrecito y sabrás ocupar mi lugar en casa cuando yo no estoy.
Te escribo desde mi posición y te cuento que hace dos días iba en un helicóptero y me bombardearon, cayó el helicóptero y se incendió, murieron varios compañeros míos pero yo me salvé y ahora estamos esperando el ataque final.
Yo salvé a tres compañeros de entre las llamas. Te cuento para que sepas que tienes un padre del que puedas sentirte orgulloso y quiero que guardes esta carta como un documento por si yo no vuelvo, o si vuelvo para que el día de mañana cuando estemos juntos me la leas en casa.
Nosotros no nos entregaremos, pelearemos hasta el final y si Dios y la Virgen permiten nos salvaremos.
En estos momentos estamos rodeados y será lo que Dios y la Virgen quieran. Recen por nosotros y fuerza hasta la victoria final.
Un gran abrazo a tu madre y a tu hermana, cuídalos mucho, como un verdadero Acosta.
Estudia mucho.
“VIVA LA PATRIA”
Cariñosamente.
RAMÓN ACOSTA
Los hombres que integraron el Escuadrón “Alacrán”
Jefe: Comandante José Ricardo Spadaro
2do Jefe de Escuadrón: Comandante Hugo Alberto Díaz
Integrantes:
Comandante Carlos Saturnino Vega
2do Comandante Jorge Enrique San Emetrio (+)
2do Comandante Eduardo Miguel Santo (+)
1er Alférez Néstor Alfredo Gómez del Junco
1er Alférez D Ricardo Julio Sánchez (Muerto en Combate)
Subalférez Guillermo Nasif (Muerto en Combate)
Subalférez Miguel Ángel Puente
Subalférez Oscar Rodolfo Aranda
Sargento Ayudante Ramón Gumersindo Acosta (Muerto en Combate)
Sargento Ayudante Natalio Jesús Figueredo
Sargento Primero Miguel Víctor Pepe
Sargento Justo Rufino Guerrero
Cabo Primero Carlos Alfredo Oliva
Cabo Primero Blas Fanor Montellano
Cabo Primero Miguel Edgar Echeverría
Cabo Primero Juan Alberto Fleitas
Cabo Primero Agustín Jara
Cabo Primero Luis Alberto Kovalski
Cabo Primero Jorge Omar Trangoni
Cabo Primero Marciano Verón (Muerto en Combate
Cabo Primero Víctor Samuel Guerrero (Muerto en Combate)
Cabo Carlos Misael Pereyra (Muerto en Combate)Cabo Miguel Ángel Encina
Gendarme Juan Carlos Acosta
Gendarme Julio Ramón Benito
Gendarme Julio Oscar Gibbons Capandegui
Gendarme Alfredo de Bernardo
Gendarme Ramón Duarte
Gendarme José Isidro Ferreira
Gendarme Víctor Jorge Ferreira
Gendarme Juan Carlos González
Gendarme Ángel Andrés Huenchul
Gendarme Máximo Ramón Molina
Gendarme Miguel Ángel Notarnicola
Gendarme Pablo Daniel Parada
Gendarme Juan Carlos Pardo (+)
Gendarme Santiago Ramón Sena
Gendarme Juan Carlos Treppo ( Muerto en Combate)
Material de consulta:
Archivos
Documentos del Comandante General, VGM José Ricardo Spadaro
Libro “Dios en las trincheras” Sitio Gendarmería Nacional
¡Al sábado siguiente, lo asesinan! ¿Quién o quiénes fueron?
Confesiones de un montonero
EL ASESINATO DEL CURA MUJICA
“Muchos militantes que sobrevivieron a aquello han atestiguado, además, que varios de los atentados contra sedes de agrupaciones adictas a la "M" fueron en verdad autoatentados cuyo propósito tendía a que no se alentaran esperanzas de un arreglo negociado "en" el peronismo. El mayor montonero Antonio Nelson Latorre, que se jactó en la ESMA de haber sido quien abatió al capitán Roberto Máximo Chavarri en Ezeiza (y no Horacio "Beto" Simona), afirmaba muy suelto de cuerpo que fueron montoneras las balas que desplomaron al padre Mujica en la noche del sábado 10 de mayo de 1974 a la salida de la capilla de San Francisco Solano.(1) Según él, el hecho se había justificado por la conducta que tuvo en el último tiempo quien fuera fundador del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en la Argentina; se la evaluaba como próxima a López Rega, lo que podía despertar ilusiones contrarias a la política de ruptura con el justicialismo. Algo puede haber habido: en contraste con el resto de la prensa, el diario Noticias minimizó la cobertura del asesinato. Ante la protesta de lectores y de algunos redactores Firmenich publicó cuatro notas apologéticas de Mujica que, de ser cierto lo de la autoría de su muerte, eleva a la esquizofrenia la hipocresía de la Conducción Nacional (CN). Sobre todo de Firmenich, que eligió a Mujica para bendecir la ceremonia de su casamiento.
¿Qué podía negociar Mujica con el "Brujo" a quien recurría por sus villeros? ¿"Galvanizaban la fuerza propia", matándolo?
Quizá los Montoneros creían impedir cualquier entendimiento dentro del peronismo.”
Texto del libro de Juan Gasparini: “Montoneros: final de cuentas”. Puntosur Editores. 1988, página 85 y siguiente.
El autor compartió prisión en la ESMA con el llamado “Pelado Diego” oficial montonero captado por los marinos.
(1) Antonio Nelson Latorre (el "Pelado Diego"), fundador de las FAP, a cargo de la columna Capital Federal de Montoneros; entregó a sus subordinados al ser secuestrado por efectivos de la ESMA el 13 de mayo de 1977. Volvió a la luz afiliado al "masserismo". Posiblemente se hizo orgánico del SIN (Servicio de Informaciones Navales) como Alfredo Máximo Nicoletti (“El Gordo Alfredo”) asesino del comisario Alberto Villar. Pertenecía al sector Inteligencia de la banda. El “Pelado Diego” estuvo con “Esteban” o “Profesor Neurus” (nombres de guerra del asesino Rodolfo Walsh) durante cuatro meses haciendo la “inteligencia previa” al asesinato del dirigente obrero José Ignacio Rucci.
(*) Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe nació en Buenos Aires, el 7 de octubre de 1930. Fue el tercero de los siete hijos del matrimonio formado por Adolfo Mugica (ex-diputado conservador del período 1938-42, y ex-ministro de Relaciones exteriores del presidente Arturo Frondizi en 1961) y Carmen Echagüe, hija de terratenientes adinerados de Buenos Aires
Ramiro Ledesma from FE-Zaragoza on Vimeo.